viernes 6 de julio de 2007

Testimonio de la tortura como tortura del testimonio

En nuestra actualidad chilena postdictatorial resulta sorprendente el gran número de publicaciones de carácter testimonial. Pensamos que debemos sospechar sobre el efecto buscado por la industria cultural, desde la cual se intenta hacer hablar aquello que muchas veces no puede ser dicho. Es el caso de la tortura.

Creemos que los relatos de la tortura en la conversación cotidiana pierden potencia frente a la prepotencia de la experiencia de la tortura. La peligrosidad de la situación de la tortura que puede ser comentada es subsumida por la experiencia de la misma que rebasa cualquier narración. Así, la experiencia límite, a pesar de que es hablada, no se deja decir completamente, y este no decirse plenamente se constituye en el horizonte de la conversación cotidiana de, por ejemplo, las víctimas de la tortura y sus cercanos. Horizonte en doble sentido: como límite de la conversación, ya que toda narración acerca del escenario, la interacción, el encuentro y el resultado de la tortura topan con un límite que es percibido como natural: la experiencia misma. Por otro lado, horizonte en el sentido que la experiencia como límite de la narración se presenta como línea demarcatoria de un más allá de la narración, más allá infranqueable por el habla.

Si esto es así, entonces estamos diciendo que la conversación queda muda a la hora de afrontar la experiencia.

(Continúa...)

Para leer el ensayo completo pincha en sepiensa.cl